Las semanas después del parto, a menudo llamadas el cuarto trimestre, son una etapa de grandes cambios físicos y emocionales. Cuidarte no es egoísta: es parte de cuidar a tu bebé.
1. Descansa siempre que puedas
Ahora el sueño llega a trozos. Túmbate al menos una vez al día mientras tu bebé duerme la siesta y deja que las tareas esperen.
2. Come y bebe con regularidad
Ten tentempiés fáciles y una botella de agua donde sueles alimentar a tu bebé. La recuperación y la lactancia aumentan tus necesidades.
3. Acepta (y pide) ayuda
Haz una lista corta de tareas concretas — una comida, la colada, un paseo con el carrito — para poder decir que sí cuando alguien se ofrezca.

